Malentendidos

-El más fortuito de los accidentes, el verdadero efecto mariposa se da en palabras, basta una coma, un chat, una duda para hacer que una pregunta suena como afirmación, que las buenas intenciones se desvanezcan… no hay vuelta atrás, no hay nada que lo sobreviva, el mundo es así de obstinado y confuso. Y está bien, el universo funciona igual, por eso es mejor evitar las metáforas y los símiles.

­-Es increíble que tu falta de tacto tenga un argumento tan elaborado, vos no podés ir por ahí espetándole a la gente tu opinión sin tener nada en cuenta.

-No lo hago, no de esa manera, yo solo respondo una pregunta, no voy por ahí dándola al aire, tengo muy claro que las opiniones son en primer lugar personales y en segundo lugar incómodas, y que se dan solo bajo consentimiento, son como los nudes sabes, se dan solo cuando se piden.

-Te molestó que te enviara las fotos, es eso

-No, no me molesta, no lo llevés a eso, vos sabes que eso me encanta, que me aceleras la respiración, pero entre nosotros hay confianza, no es algo que hacés de la noche a la mañana con alguien, lo nuestro es íntimo, y hasta público, cualquiera puede ver cómo te miro, cualquiera sabe que te cargo ganas, pero también que te quiero, yo a vos no te escondo y tampoco se trata de eso, así que no tratés de convertirlo en esa disputa tampoco, y sí sé que te jode un poco que no haga siquiera el intento de disimular mis pensamientos, pero de nuevo, solo respondí a tu pregunta.

-Y qué iba a saber yo en qué estabas pensando, si lo supiera te juro que ni te pregunto, es que no tenés tacto, no puede ser que no podás darte cuenta que no en cualquier lugar podés ir diciendo cosas en voz alta.

-Hay música, hay licor, a nadie le importa y sobre todo a nadie le debería importar lo que tenga yo para decir, en el fondo ni siquiera a vos sabés, y mucho menos lo que piensen los demás que nos escuchan, pero te jode, te jode que a mí me chupe un huevo, sé muy bien que a estos que tengo al lado no tengo ninguna cuenta que rendirles, ni ninguna pleitesía que rendirles, existen solo hoy, solo aquí, yo lo seguiré haciendo conmigo, mañana al despertarme, sea solo o sea a tu lado, así que si a alguien le debo algo, es a nosotros, a vos, a tu sonrisa, a mí, no a gente que no me importa y sí eso incluye a tus amigos y a tu familia.

-Vos sos un tarado.

-Uno honesto, lo suficientemente honesto para dejarte saber lo que pienso, lo que soy, lo que puedo ofrecerte, no uno de esos que finge, ni de los que miente, uno con el que podés jugar con las cartas sobre la mesa, uno al que no tenés que decirle ni recordarle que no juegue contigo, me cansa solo pensar en el juego, así que aquí estoy para vos, con todo lo que pienso, que no es más que todo lo que soy.

-No vas a diculparte

-No siento que deba hacerlo, y no voy a hacerlo solo porque tú quieres que lo haga, no funciona así, las disculpas o se sienten, o no se ofrecen.

-¿Y crees que está bien hacer lo que hiciste?, ¿lo que hacés?

-No soy un tipo moral, pero puedo decirte que lo que hago no es para nada algo que considere reprochable, bueno al menos no por mí, que, de nuevo te digo, es lo único que importa. Igual vos ya sabías la respuesta, solo que no esperabas escucharla, creíste que quizá podrías medir mi postura, evaluar mi compromiso conmigo mismo.

-No idiota, no era eso, solo quería pensar que tenías más cerebro.

-Es solo un malentendido, esperabas algo que nunca estuvo en mi poder darte, vos deseabas un momento ajeno a mi naturaleza, a mi deseo, el vestido te queda bien, la mejor parte es como te marca las tetas, pero la mejor es cuando te lo quite en medio de una borrachera en un motel de mala muerte, donde no importe nada más que las ganas, lo sabés bien, sabés que es lo que estoy pensando, en cómo morderte las tetas, en arrancarte las bragas, no me importa tu vestido, aunque te quede bien, es solo tela, es solo un envoltorio, cada una de esas palabras es cierta, pero vos esperabas algo más, quizá de alguien más.

-No imbécil, eso me encanta, pero la mesera no necesitaba oírlo, ni Carlos, ni Martha,

-Estoy de acuerdo, pero ellos preguntaron, no te enojés, es solo un mal entendido

-No idiota, sos vos, no es un malentendido sos vos que estás mal, entendido.