Resonancia

—Una mujer sonríe con picardía en la barra de un bar, lame su dedo y lo aprieta con sus labios gruesos sin quitarle los ojos de encima a un hombre que está cerca de ella.

—¿Vos sos creyente cierto? —Le dice descaradamente al hombre que la miraba de reojo mientras hacía lo del dedo.

—¿Perdón?, no entiendo la pregunta, ¿a qué se debe? —Responde él que ha visto claramente toda la acción que ha hecho ella, que ha sentido como la velocidad de su circulación ha aumentado y se ha extendido por su cuerpo, e incluso le ha provocado una leve erección haciendo que deba cambiar su postura para disimularla, aprovecha para hacerlo y voltea por completo hacia ella, mientras ella con su dedo aún húmedo ponía la yema en el borde de la copa y comienza a recorrerla suavemente; mientras lo hace, provocando un pequeño sonido zumbante.

—Lo digo porque se nota —Dijo ella notando que las pupilas de él se dilataban, y que pese a tenerla en frente, los ojos de la habían visto a los ojos, luego se había concentrado en sus labios, y en su escote, y finalmente en su dedo. —Solo quien cree en algo, además de sí mismo se toma el tiempo de ver las cosas antes de hacerse a una idea.

—Ah es eso, ha visto que la miraba, discúlpeme, no era mi intención incomodarla, —dijo él, sintiéndose un poco atrapado, pensando que quizá no había sido tan cuidadoso, que quizá su erección era evidente pero aún sin entregarse y renunciar había decidido hacerle frente.

—No me molestó, para nada, respondió ella de inmediato, es solo que es lo único que me explicaría su timidez, he tenido que ser yo quien te hable, pese a que no has dejado de mirarme, estoy segura que has visto los lunares de mi pantorrilla en forma de corazón, y la cicatriz en mi tobillo, que has notado el color de la tinta subiendo hacia mis muslos y que no tengo problema en usar vestido con tenis. También que debajo de esta camiseta escotada hay un bralette que combina con el color de mis uñas, y mientras le decía todo esto, él se sonrojó, sintió que la sangre que le inundaba la entrepierna aumentaba su ritmo, y se extendía ahora también a sus orejas que ardían, y a sus mejillas ahora, totalmente enrojecidas, su respiración cambió de ritmo, sus labios se entreabrían sus manos había se aferraban a la cerveza que tenían con fuerza, como aferrándose al mundo antes de caer por completo en la fantasía de levantarla de esa silla y llevarla a otro lugar, tragó saliva lentamente, estaba en apuros y salió como pudo.

—Mucho gusto, José

—Un placer, —Y cuando terminó de decir esto se mordió el labio inferior con una sutiliza tan provocativa que pudo ver como las pupilas de José crecían, e imaginaba que también el bulto entre sus piernas lo harían, añadió y luego le dijo: María

—Es cierto maría, es cierto, me gusta creer, encuentro necesario el tener algo a lo que a ferrarse, en este momento por ejemplo puedo asegurarle que lo único que me sostiene es esta cerveza, que cuando la vi el mundo se movió un poco, pero no es una sacudida, no, le aseguro que está unos 17 o 18 centímetros más abajo, que mis pies ya no lo tocan, que cuando tragué saliva, también tragué un poco de miedo, no mucho, pero sí el suficiente para hablar, también tragué un poco de miedo, no mucho, pero sí el suficiente para hablarle, sí creo, tengo que creer porque es la solución más sencilla a lo inexplicable, la única forma en la que puedo no pensar que quizá está aquí no dispuesta sino herida, y quiero creer que es tu voluntad las que se hace, libre, completamente libre. Creo, quiero creer que incluso puedo decirle más cosas, que sí, que no té cada uno de esos detalles, menos el de la tinta de sus muslos, supongo que el tatuaje es menos visible de lo que crees, y algo más, que su piel es provocativamente blanca, lo cual siempre me ha gustado, porque creo que resalta mucho más el color de los labios de las mujeres, que contrasta muy bien con pelo y el vello.

—Ahora era María la que tragaba saliva, y se animó a decir —Tengo una teoría José, los cuerpos, las almas son como emisoras, hay que tocarlas para sintonizarlas, y cuando funciona, resuenan, como esta copa, al contacto con mi mano.

—José la miro, se acerco a su oído y le dijo, qué curioso, tengo el presentimiento que, si me lamo mi dedo, y repitiera el movimiento que estás haciendo sobre esa copa en tí María, también puedo hacer que vibres como el cristal…

Factores Comunes

La clave, como siempre, será la de la detección de los puntos de encuentro, todo en la vida tiene puntos en común, los hombres exitosos y los fracasados, los buenos equipos, los grandes descubrimientos, patrones de comportamiento y procedimiento, y sobre todas las cosas algo muy relevante, consciencia sobre cada uno de esos factores, no existe nada por fuera del método.

El factor común nos permite identificar las problemáticas, sus causantes, estudiar las condiciones que los propician, y cómo responden al condicionamiento el resultado de esos estudios suele encontrar las particularidades que hacen a un individuo uno prometedor y otro descartable.

Piensen en esas pequeñas vocecitas que les hablan a ustedes cuando toman una prueba de falso y verdadero, y empiezan a pensar: noooooo tres falsas seguidas, eso no puede ser; igual pasa con todo, hemos identificado en el mundo por medio de factores comunes que algunas cosas no son posibles, que son impensables e inimaginables, Pavlov lo utilizó en el relacionamiento conductual y en el entrenamiento con animales, sus padres lo intentan con ustedes cuando les dicen: que la consola, la bicicleta, el celular, la tablet sí, pero a fin de año después de aprobar los cursos.

Eso es el factor común, lo entienden, no solo un método de factorización, aprendan el concepto, no solo su aplicación teórica sino su abstracción conceptual, los gobiernos lo usan determinar las velocidades de las carreteras, los programas de cultura y deporte, el factor común puede ser también una herramienta de control, de condicionamiento. Analizado desde su concepto claro está.

La policía lo usa como insumo de sus perfilaciones criminales, saber que tipo de ropa usan, si llevan una camiseta de un equipo de fútbol, con un estilo particular, pueden tener más opciones de ser seleccionados “aleatoriamente” para un control policial. Las empresas los van a ver y sin saberlo están viendo elementos relacionados con personas previas, nadie los ve como dolo un individuo, ninguno de ustedes está fuera de esta ecuación, incluso sus singularidades tienen patrones pensamiento y formación.

Hasta para los deportistas, sabían por ejemplo que un técnico de fútbol logró deducir que hay solo 10 formas de jugar al fútbol, un deporte que se estableció y configuro hace más de 150 años, 158 años para hacer exactos, y después de analizar sus factores comunes ha deducido que solo existen 10 formas, y pequeñas variantes, es fácil entenderlo no, que un lateral izquierdo como Ruiz sienta en décimo de bachillerato que su vida será correr detrás de una pelota sin tener en cuenta que lo que lo hace el mejor del colegio, es una suma de factores que pueden tener unos 30 jóvenes más y que si un ojeador lo ve tendrá en cuenta no solo su habilidad, que es un factor, sino también, su disciplina, su vida, su estatura, cómo se comporta, qué tan respetuoso fue con sus profesores… qué cree contestaríamos Ruiz… no importan no lo piense tanto, no se obsesione, hay muchos otros factores que considerar.

Su vida chicos, su vida va a estar controlada por esos factores, al listillo que le gusta la velocidad y decide acelerar en una curva porque “sabe” dijo mientras hacía las comillas en el aire, cómo funciona su carro, sus ruedas, el control de tracción, como si controlara también al mecánico de su última revisión, como si tuviera control también sobre las reacciones ajenas… no tener control sobre los factores comunes, no poder reconocerlos hará su vida social, personal y laboral estén en riesgo, y usted me pregunta con esa cara de campeón de la champions. Para qué me sirve a mí saber qué es un factor común si yo voy a ser jugador fútbol…

Todo eso le vino a la mente un día después, en la noche, mientras se duchaba, porque claro, es un factor común que las mejores respuestas en medio de una discusión, llegan cuando la discusión se ha terminado.