Raquelita Regia

La noche avanzaba en la misma medida que esa mujer se me metía en el cuerpo, ella toda aroma, toda feromona… iba invadiéndome con sus palabras, con sus risotadas estridentes y de fondo Jazz, fluido y articulado, la conversación: literatura, relaciones, posturas, ideologías, credos… las preguntas: ¿qué onda con los argentinos?, ¿placer o academia?, ¿una o dos Jarras?, ¿qué horas son?

Cerca de ella empecé a temblar a temer, a caer, el contacto con su piel tímido de mi parte fue electrificante, tenía razón pensé, si la toco con ganas me electrocuto… mientras que el estómago se hacía un paracaídas y brincaba al vacío.

Croquetas de queso, ágave con naranja, sus labios… el dedo en sus labios, sus labios mientras que habla, necesito concentrarme, sus ojos, su piel, su aroma… carajo están todas aquí… Matriushka mujeres, mujercitas, mujerzotas… Lacaniano repite, no recuerdo porqué, de nuevo estoy perdido en ella, no puedo ni recordar el nombre de Igatus Reilly… La beso ya o en un rato… carajo ya o en un rato, pero no hay forma de morderle la boca, prefiero caerme, estrellarme, hundirme en el intento, carajo es cuestión de tiempo, ya o en un rato.

Este maizal me embota la cabeza, caminamos por buenos aires, ella en una catedral de jazz, yo mi vereda favorita entre Borges, Cortazar y Macondo hilando mi camino a eterna cadencia, cadencia de sus piernas, de sus caderas, el corazón se me quiere salir por la boca, carajo ya o en un rato no hay más remedio.

Muñeca rusa, mujer partida, desenmascarada, me acerco más a su aroma, a su cuerpo, quiero besarle desde la punta de los pies hasta la punta de sus orejas de conejo, quiero lamerla, chuparla, morderla… estoy por perder el control, con su permiso filósofos, astrólogos y estrellas, ex amantes suyos y mías, no me aguanto más, y clavo mies labios en los suyos… repostería vegetariana lo mejor del mundo, no has probado tus labios, esponjosos, húmedos, tu lengua explotándote en la boca… mundo de sabores, estaré besando a todas las Matriushkas, me queda alguna por fuera, pierdo el sentido de la orientación, se me corren las gafas, me estrello contra su cuerpo, droga del amor, vos, tu cuerpo, tu lengua, droga del amor tus palabras…

La noche termina, el jazz termina, la madre ojalá esto no, no todavía.

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