Duelo

Estoy en duelo, he perdido, he tenido que perder, tuve que irme, no poque no pudiera quedarme, sino porque ya no tenía hacia donde moverme, ese duelo duele, duele porque al irme mi presente le dice a mi pasado que su futuro no será lo que soñaba, incluso que hizo sacrificios en vano, para mí, en mi presente, son valiosos, enseñaron otras cosas, mostraron otros caminos, pero para él, es decir para mí, para mi pasado, espejismos, visiones borrosas, mi presente es su futuro fracaso.

Temo, temo profundamente que mi futuro yo deba escribir algo similar, aunque eso supongo que es algo que tienen en común, el futuro siempre hará que el pasado tenga ganas de arrepentirse, pero ya na puede hacer, otro hubiera, otro futuro abortado, otra vida no vivida, los seguros deberían asegurar sueños, pero siendo el negocio de los seguros está precisamente en asegurar a lo seguro, donde el que pierda sea el asegurado.

Lo digo con rabia, lo escribo con tristeza, lo repito en mi cabeza en la calle con una actitud triste, perdí, al final perdí, y todo lo que diga ahora para negarlo no cambia la idea con la que mi yo del pasado tomó las decisiones a su tiempo, en su presente, el objetivo era otro, perdí, aunque ahora pueda decir que mucho se ha ganado, aunque ahora el ahora responda a otras necesidades, a otros condicionales, el pasado ha perdido y un futuro ha muerto, no queda mucho de lo que pudo haber sido, incluso algunas cosas que creí eternas se han perdido en un momento…

El pasado siempre pierde, dicho de otra manera, el tiempo siempre gana, no hay planes que importen, que le importen, no hay nada tan relevante, no hay nada, no quedó nada, es lo que el tiempo tiene siempre para dar, lo que entrega siempre como un regalo, una ausencia, tenía razón Chinanski, siempre tuvo razón estarás a solas con los dioses, y ese será el regalo.

A tras se mira siempre con nostalgia, con los ojos présbicos, sin los dolores, solo con los recuerdos, el tiempo sana y anestesia, por eso al mirar atrás no nos parece tan malo, por eso se ve con cariño el dolor, se rescata lo aprendido, es fácil hacerlo cuando ya no duele, cuando se recuerdan más las risas que la soledad, cuando se piensa en los abrazos y no en la rabias, somos afortunados de poder olvidar, cuánto compadezco al pobre Funes, cuando temo a su maldición, tiene lógica que un pueblo no la tenga, es un mecanismo de defensa el olvido.

Estoy en duelo, me he perdido un poco, mi presente decepcionó al pasado y hoy aquí temo que el futuro piense lo mismo de mí, y va a pasar, es lógico que pase, pero el futuro nunca es lógico, solo cuando se mira desde el presente hay lógica en cómo se llegó a algún lado, desde aquí, desde el plan, desde el hoy, sin dar el primer paso, al menos no conscientemente, al menos no en esa dirección, desde aquí es difuso, una luz al final de una niebla que esconde caídas, giros, valles, me bato en duelo conmigo, con mis miedos, mis decepciones, y mientras lo hago comienzo a escribir.

A quien corresponda.

Agradezco la oportunidad, cada tecla duele, cada palabra duele, que la oficina esté sola duele y entonces me levanto, lloro y salgo por una puerta que crucé muchas veces y el duelo comienza, duele, duele mucho irse de los lugares donde uno ya no puede quedarse, duele el duelo de dejarse a uno, a unos sueños, a unas versiones, duele y por eso hay que irse, aunque el pasado quiera quedarse, el presente tenga pánico y haya que ir tras ese espejismo de un mejor futuro.

4 comentarios en “Duelo

  1. Excelente siempre en la vida manifestar las emociones. Todo cambio es incierto, pero siempre nos queda lo vivido en nuestras memorias y en camino largo, la balanza siempre estará en nuestra mente: Evaluando aciertos y desaciertos.
    Solo el tiempo y el caminar mostrarán nuevos retos y aprendizajes.     Al final siempre ganamos.

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